Historia del monumento

  
   

Hija del emperador Maximiliano de Habsburgo y nieta del último gran duque de Bourgogne, Carlos el Temerario, Margarita de Austria enviuda a los 24 años de Filiberto el Hermoso (1480-1504), duque de Saboya. Decide entonces edificar a las puertas de Bourg-en-Bresse el real monasterio de Brou para albergar en su interior tres suntuosos sepulcros (el de Filiberto el Hermoso, el de su madre y el suyo propio). En 1506, ocupa la regencia de los Países Bajos en nombre de su padre y luego de su sobrino, el emperador Carlos V, y desde Bélgica sigue las obras de este excepcional monumento construido en tiempo récord (1505-1532) y a donde envía los mejores constructores y artistas de toda Europa.
 
El real monasterio de Brou está formado por edificios monásticos articulados en torno a tres claustros y una iglesia,
única en Francia (por su estilo bruselense) y obra de arte del gótico flamígero. Destaca a simple vista por su tejado de tejas polícromas. En el interior le sorprenderá la magnificencia de su decoración muy bien conservada. Además de la belleza de las esculturas, de las vidrieras, de la sillería, del jubé ─uno de los pocos conservados en Francia─, en el coro podrá admirar los monumentales sepulcros de Margarita de Austria, de Filiberto el Hermoso y de su madre, Margarita de Borbón. La profusión decorativa del gótico flamígero luce en este encaje de piedra. Acanaladuras, nichos, pináculos, arquerías, arquivoltas festoneadas, motivos vegetales... forman un excepcional conjunto artístico en la antesala del Renacimiento.

Los edificios monásticos se construyeron para alojar a los monjes agustinos encargados de orar por los príncipes enterrados en la iglesia. 
Podrá admirar la magnitud y la belleza de los tres claustros con galerías altas y bajas, las vastas salas capitulares, el refectorio y las antiguas cocinas abovedadas ojivales. En el primer piso podrá recorrer las espaciosas  celdas que albergan actualmente un Museo de Bellas Artes y de Artes decorativas.

 

    

 
 

El real monasterio de Brou trata de implicar al público para sensibilizarlo al arte, la arqueología y la arquitectura a través de visitas, talleres y cursos. Propone exposiciones temporales de arte antiguo o contemporáneo y, cada verano, una programación de espectáculos en directo en el marco del festival À la folie... pas du tout.
 
El Centre des monuments nationaux y el Ayuntamiento de Bourg-en-Bresse gestionan, conservan, promueven y dan vida al real monasterio de Brou.